Diario al Día, Duarte- El doctor Wilber Polanco Sanz negó categóricamente las acusaciones de violación en su contra a una joven de nacionalidad haitiana, caso que causó gran polémica en Las Guáranas, San Francisco de Macorís y en toda la República Dominicana.

La denuncia detalla que la víctima fue cubierta en el rostro por el médico bajo el pretexto de un examen médico. “Él me tapó los ojos y después me bajó los pantalones”, declaró la joven visiblemente afectada ante medios locales.

Según la víctima, aunque inicialmente estaba confundida, el médico la habría agredido de manera íntima mientras ella permanecía en la camilla. El relato indica que el supuesto acto ocurrió durante el supuesto chequeo médico.

Supuesta víctima

La joven también denunció amenazas posteriores. Según su versión, el doctor intentó intimidarla usando su situación migratoria como presión para que no acudiera a las autoridades, advirtiendo posibles deportaciones a Haití.

Además de la coacción, la denunciante afirmó que Polanco Sanz le ofreció ayuda con sus documentos legales a cambio de guardar silencio, intentando aprovecharse de su condición de extranjera y su vulnerabilidad en el país.

En su defensa, el médico aseguró que realizó únicamente un estudio médico. “Me mandaron una paciente extranjera. Le hice una sonografía abdominal, y todo normal, sin ningún problema en el consultorio”, afirmó Polanco Sanz sobre el procedimiento.

El doctor agregó que la paciente, aparentemente evangélica, no se había realizado un estudio de ese tipo antes. Explicó que le indicó que ciertas acciones durante la sonografía eran normales, rechazando la versión de abuso.

“Luego me llaman de la Policlínica de Los Limones, donde la paciente estaba allá diciendo que yo intenté abusar de ella o hacerle lo mal hecho”, dijo el doctor.

“Aquí ya han dado otra versión de los hechos diciendo que yo me quité la ropa, que intenté abusar, que le metí los dedos y muchísimas cosas, pero para nada, yo lo único que le hice fue el estudio y se lo di”, insistió el especialista.

El médico también señaló que el consultorio cuenta con cámaras de seguridad que habrían registrado la sesión. “Todo eso está grabado en la cámara. Allá hay cámara”, concluyó, negando conocimiento de otras acusaciones.

A pesar de las amenazas, la víctima acudió junto a su padre al cuartel de la Policía Nacional para presentar la denuncia formal. “Yo quiero que él pague por lo que me hizo”, expresó ante los medios locales.

El caso permanece bajo investigación del Ministerio Público, que busca fortalecer el expediente con el testimonio de la joven y las evidencias físicas recolectadas por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).

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