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Ultimo adiós de José Santos Alberto

enero 4, 2024
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Toda la familia y allegados del joven que fue víctima de un ataque por parte de personal de la DICRIM y que fue sepultado el miércoles en Villa Riva quedaron embargados por el llanto y un gran dolor.

En este incidente, un hombre gravemente herido recibió un tiro en la pierna y abandonó el lugar, falleciendo posteriormente a causa de 32 impactos de bala.

El señor José Santos Alberto, conocido como "El Negro", fue despedido en su último adiós en un ambiente sombrío, con la comunidad deplorando el hecho y exigiendo justicia por los hechos del pasado lunes, existiendo fuertes dudas sobre la situación.

Decenas de personas se reunieron en el funeral para expresar solidaridad con la familia de El Negro. La escena estuvo acompañada de música, rugido de motores y sonido de cerveza a modo de emotiva despedida.

Los informes policiales dicen que El Negro tenía un arma para disparar a los operativos, pero los testigos contradicen este relato.

Dicen que estaba desarmado, no intentó correr y solo sufrió una herida en la pierna, pero logró subir por sus propios medios a un patrullero y fue trasladado al hospital.

Este repudiable hecho en el que falleció ocurrió cerca de su residencia en la zona La Altagracia (El Matadero) de la ciudad de Villa Riva. Mientras tanto, el joven falleció en circunstancias desconocidas mientras era trasladado al Hospital Municipal de Arenoso.

Contrariamente al testimonio de familiares y vecinos, el informe del INACIF reveló que el cuerpo de El Negro tenía alrededor de 32 impactos de bala.

Los familiares admitieron que había cometido un delito. Se quedó en Puerto Rico por un tiempo y logró esconderse. Luego decidió abandonar voluntariamente el país y regresar a República Dominicana.

Su familia dice que sí cometió el delito de hurto y hurto negligente, pero condenan las acciones de la policía.

Sostienen que concluyen que El Negro ya estaba incapacitado al momento de su captura y por lo tanto no debió quitarle la vida de esta manera.

La controversia en torno a su muerte pone de relieve la necesidad de controlar los procedimientos policiales y responder adecuadamente a situaciones que involucran a miembros del público, incluso si son antisociales.