Diario al Día, María Trinidad Sánchez- María Antonia Cortorreal, residente del sector José Francisco Peña Gómez, solicita públicamente que su hijo adulto, Alberto Castro Collado, se entregue a las autoridades locales para evitar mayores conflictos.

La mujer, de avanzada edad, asegura que su hijo de 38 años no convive con ella desde hace años y solo la visita de manera esporádica, generando preocupación ante recientes operativos policiales.

María Antonia relata que su salud, afectada por hipertensión y diabetes, se ha deteriorado debido a detenciones recientes relacionadas con la búsqueda de su hijo, provocando estrés y necesidad de asistencia médica dentro de la custodia.

El sábado 14 de febrero, la madre fue detenida por la noche y permaneció bajo custodia hasta el día siguiente a las 17:00, mientras las autoridades ingresaban a su vivienda exigiendo la presencia de Alberto, quien no se encontraba en el hogar.

“Estaba malísima, estaba que no podía respirar. No comí, y me dijeron que me iban a soltar. Nada más me han llevado presa una vez pero han venido varias veces a la casa”, expresó la madre.

Durante su residencia, las autoridades han visitado al menos cuatro veces la vivienda buscando a Alberto, causando temor y angustia, aunque María Antonia asegura que no tiene responsabilidad directa en las acciones de su hijo.

Guido Márte Jiménez, conviviente de la mujer, también fue detenido junto a un familiar llamado Daniel, pese a no mantener contacto ni vínculos con Alberto, siendo retenida incluso su motocicleta temporalmente bajo alegaciones descartadas posteriormente.

En el cuartel, Guido permaneció junto a unas 20 personas, enfrentando condiciones incómodas que afectaron su salud, mostrando un patrón de posibles detenciones indiscriminadas que perjudican a terceros no implicados en presuntos delitos.

María Antonia explica que ni ella ni Guido poseen conflictos con vecinos ni antecedentes delictivos, y que gestionan un pequeño colmadito para sostener la economía familiar y cubrir sus necesidades médicas interrumpidas por los operativos.

La madre enfatiza que los hijos adultos son responsables de sus actos, recordando que Alberto fue criado por su padre en Rincón y nunca ha convivido con ella, reforzando que la familia no debe ser afectada por sus decisiones.

“Esa noche me pusieron a llamarlo para ver si se entregaba. Me pusieron hasta esposas y hasta fotos le mandaron a él, y él lo que hizo fue que me bloqueó, porque él no se lleva de consejo”, agregó la madre.

A través de un video difundido por Chilote Torres, María Antonia hace un llamado directo a Alberto para que se entregue voluntariamente a las autoridades, buscando proteger su integridad y garantizar tranquilidad para la familia.

Se ofrece mediación para que el proceso judicial se cumpla sin incidentes, destacando la separación de responsabilidades y subrayando que ni ella ni otros familiares deben enfrentar consecuencias por las acciones de Alberto Castro Collado.

El caso evidencia tensiones entre autoridades locales y familias de adultos con antecedentes legales, mostrando la necesidad de respetar hogares, proteger la salud de terceros y manejar con prudencia las intervenciones policiales en Nagua.