Diario al Día, República Dominicana- Una mujer grabó en secreto la consulta del doctor José Ernesto Fadul para mostrar su método con niños autistas, mientras el médico defendía su carrera tras recientes críticas públicas.

La madre acudió al consultorio junto a su esposo y su hijo, llevando una cámara oculta para registrar todo el procedimiento aplicado durante la evaluación médica.

Posteriormente decidió revelar cómo se desarrolla el tratamiento, luego de una consulta que según informaciones, tiene una duración estimada de 5 minutos, incluyendo las preguntas que el profesional realiza a los padres sobre los menores con trastorno del espectro autista durante la consulta.

El caso ocurre en medio de la polémica que rodea al doctor José Ernesto Fadul, quien recientemente defendió públicamente su trayectoria médica y su continuidad en la práctica clínica.

Fadul inició sus declaraciones recordando que posee formación en medicina y cirugía respaldada por la Universidad de Zaragoza, argumento que presentó como base de su ejercicio profesional.

El especialista, de 77 años, afirmó que acumula más de cinco décadas de trabajo continuo atendiendo pacientes, asegurando que la normativa vigente le permite seguir ofreciendo consultas.

Explicó además que siempre ha priorizado el bienestar comunitario, especialmente el de familias dominicanas que necesitan orientación médica constante para sus tratamientos.

Según indicó, su compromiso social ha sido permanente, brindando consultas y asesoría médica con un enfoque solidario que considera parte fundamental de su vocación.

También lamentó que personas sin preparación clínica cuestionen su trabajo, señalando que dichas críticas ignoran la experiencia acumulada durante años de servicio profesional.

Durante su intervención detalló que frecuentemente aporta medicamentos adquiridos con recursos propios o recibidos de establecimientos autorizados para ayudar a pacientes.

Expresó que esa práctica beneficia principalmente a personas con limitaciones económicas que no pueden costear terapias o consultas en centros privados.

Aseguró que ese apoyo solidario ha generado molestias en sectores donde los tratamientos tienen tarifas elevadas, lo que atribuye a intereses económicos y profesionales.

“Yo lo mío lo regalo, por eso me atacan”, afirmó el médico, insistiendo en que continuará realizando evaluaciones y orientación manteniendo el rigor técnico cultivado durante décadas.