Diario al Día, San Cristóbal- Una madre identificada como Darlenis denunció que su hija fue agredida brutalmente por una estudiante el 5 de febrero al salir de la escuela, convulsionando y quedando inconsciente en el pavimento.

Según relató Darlenis, oriunda de Cambita, San Cristóbal, la agresión ocurrió por la espalda y fue tan violenta que la menor se orinó encima y comenzó a convulsionar de inmediato.

Nadie quiso ayudar a la niña en el momento porque todos creían que estaba muerta. Fue un vecino llamado Sergio quien finalmente la levantó del pavimento y la socorrió.

Gracias a esa intervención, la menor pudo ser trasladada al hospital con vida. “A mi hija casi me la dejan por muerta, casi esa muchacha me la mató”, expresó la madre con angustia.

La niña aún no recuerda lo que ocurrió ese día ni detalles básicos como lo que comió. Su madre indicó que ha iniciado acciones legales formales contra la estudiante agresora.

La situación empeoró cuando el padre de la agresora se presentó en dos ocasiones a insultar al esposo de Darlenis, quien tiene un colmado en la calle principal de la comunidad.

“Una acción trae una reacción. Si él no nos ve molestos y no nos metemos con ellos, ¿por qué él hace eso?”, cuestionó Darlenis, visiblemente preocupada por la seguridad de su familia.

La madre reveló además que ese hombre tiene antecedentes violentos, ya que en una ocasión agredió a machetazos a un vecino cercano, lo que aumenta su temor por su esposo.

Darlenis teme que ese hombre pueda atacar a su esposo en el colmado, y por eso hace un llamado urgente a las autoridades para que actúen antes de que ocurra algo grave.

La madre acudió al Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes de San Cristóbal para pedir apoyo psicológico urgente para su hija, pero la respuesta que recibió la dejó devastada.

La cita con la psicóloga del tribunal fue programada para el 24 de febrero, casi 20 días después del violento incidente, un plazo que Darlenis considera inaceptablemente largo para su hija.

“Yo fui, yo lloré, yo supliqué, yo hice de todo, y lo que dijeron fue que la cita era el 24”, relató, describiendo cómo sus ruegos fueron ignorados por los funcionarios del tribunal.

Señaló que solo un funcionario identificado como Icelo la trató bien, pero que cuando él daba la espalda, los demás empleados actuaban de manera diferente a lo que él indicaba.

La madre hizo un llamado directo y desesperado al tribunal para que adelanten la atención psicológica de su hija y no esperen a que pasen casi tres semanas desde la agresión.

“Por favor, ayúdenme en esto. Todo está como que nada pasó”, imploró Darlenis, exigiendo que las autoridades tomen cartas en el asunto antes de que la situación se salga de control.