Diario al Día, Estados Unidos- La acusación contra cuatro miembros de la Policía Estatal sacudió la academia en New Braintree tras el fallecimiento del cadete dominicano Enrique Delgado-García durante un ejercicio físico exigente en Massachusetts.

El joven de 25 años sufrió una emergencia médica mientras participaba en un entrenamiento de boxeo y fue trasladado a un hospital, donde falleció al día siguiente, según confirmaron las autoridades.

La fiscal general Andrea Joy Campbell informó que una investigación independiente identificó conductas “imprudentes y negligentes” en jornadas previas al incidente, señalando responsabilidades dentro del programa de preparación de cadetes.

El gran jurado del condado de Worcester presentó cargos contra la sargento Jennifer Penton, quien supervisaba la sesión, por homicidio involuntario y lesiones corporales graves en el marco del entrenamiento físico.

Además, la instructora enfrenta una imputación por perjurio, al establecerse que habría ofrecido declaraciones falsas ante el gran jurado que examinó el caso, de acuerdo con los hallazgos expuestos por la fiscalía estatal.

Enrique Delgado-García

Junto a Penton fueron acusados los troopers Edwin Rodríguez, David Montañez y Casey LaMonte, cada uno imputado por homicidio involuntario y por causar lesiones graves a un participante durante actividades físicas oficiales.

La investigación determinó que miembros del personal incurrieron en conductas descritas como “temerarias e irresponsables” durante ejercicios de tácticas defensivas y confrontación física realizados días y semanas antes del colapso del aspirante.

Campbell asumió el proceso luego de que el fiscal del condado se recusara, debido a que Delgado-García había trabajado como defensor de víctimas y testigos en esa jurisdicción, motivando una revisión externa del caso.

Durante la rueda de prensa, Campbell y el investigador Meier explicaron que la decisión de presentar cargos fue tomada tras meses de análisis de pruebas, entrevistas y evaluación de los protocolos aplicados en la academia.

Las autoridades indicaron que la evidencia recopilada incluyó testimonios, registros internos y documentación médica relacionada con la emergencia sufrida durante el entrenamiento, elementos que sustentaron la acusación formal ante el tribunal.

El caso coloca bajo escrutinio los métodos de instrucción en la academia estatal y la supervisión ejercida en ejercicios de alta exigencia física, dentro de un programa destinado a la formación de nuevos agentes.

De manera oficial, se informó que los cuatro acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad y deberán comparecer ante el tribunal correspondiente, donde continuará el proceso judicial conforme al calendario establecido.