Diario al Día, República Dominicana- En seguimiento al caso de Melitón Cordero, nuevos detalles revelan cómo operó el esquema de visas y de qué manera los investigadores lograron documentarlo y desmantelarlo.
Cordero, de 47 años, utilizó su posición como supervisor de la DEA en la embajada para agilizar trámites de visas a cambio de pagos de hasta 10,000 dólares en efectivo por cada caso.
El esquema comenzó a descubrirse cuando un exempleado de la embajada que trabajaba en una consultora de visas alertó a los agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional sobre la presunta mala conducta.
Fue un promotor musical del Caribe quien actuaba como intermediario, ofreciendo citas consulares en tan solo dos semanas a cambio de dinero, alardeando de tener un contacto clave dentro de la DEA.

El promotor, descrito en la denuncia como un conocido agente de talentos musicales en República Dominicana, no es identificado por su nombre en los documentos judiciales presentados por la fiscalía.
En 2024, ese promotor contactó al exempleado de la embajada y le proporcionó la dirección de correo electrónico de Cordero como la conexión que podía reducir los tiempos de espera para la visa.
Los investigadores interceptaron mensajes de WhatsApp enviados bajo el seudónimo “Milito Clara”, número vinculado al teléfono oficial de Cordero en la embajada, donde se coordinaban pagos y se enviaban fotos de pasaportes.
Para justificar la emisión prioritaria de las visas, Cordero presentaba a los solicitantes como fuentes confidenciales valiosas de la DEA, fabricando documentación y orientándolos sobre las historias que debían declarar en sus entrevistas.

En diciembre, los investigadores activaron una operación encubierta con una fuente confidencial que presentó una solicitud de visa, siguiendo todos los pasos del esquema para documentarlo desde adentro.
Cordero instruyó a esa fuente para que adoptara una historia falsa sobre cómo se habían conocido en un club y que ocasionalmente recibía 400 dólares en propinas por compartir información con la DEA.
El punto decisivo ocurrió el 27 de enero en el estacionamiento de un supermercado en Santo Domingo, donde la fuente encubierta entregó 7,000 dólares restantes dentro de una bolsa roja con billetes.
Los equipos de vigilancia observaron un Toyota Prado negro detenerse en el lugar. La fuente se subió al copiloto y salió momentos después con su pasaporte que ya contenía una visa estadounidense recién emitida.

Aunque Cordero nunca bajó del vehículo, cámaras de seguridad de la embajada lo grabaron saliendo del complejo en ese mismo Toyota Prado justo minutos antes de realizarse la transacción.
La fuente identificó posteriormente a Cordero en una rueda de reconocimiento, consolidando las evidencias que llevaron a su arresto en Washington como parte de la investigación en curso.
Las autoridades estiman que al menos 119 solicitudes de visa fueron tramitadas o aprobadas bajo este esquema durante los seis años que Cordero estuvo asignado a República Dominicana.
Tras el arresto, el gobierno dominicano dejó sin efecto la condecoración otorgada a Cordero en 2024 con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, distinción que le fue retirada formalmente.
Cordero permanece en libertad bajo fianza y deberá comparecer nuevamente ante el tribunal el próximo 6 de marzo para enfrentar los cargos de soborno y fraude de visas que pesan en su contra.