Diario al Día, San Francisco de Macorís- Una empleada de la tienda Plaza Rosa interpuso una denuncia formal ante las autoridades tras ser amenazada con una navaja por una compañera de trabajo.
La denunciante, identificada como Carolina Mayí, relató que la agresora, conocida únicamente por el apodo de “La Morena”, la interceptó a la salida de su jornada laboral alrededor de las 9:00 de la noche.
Según describió Carolina, “La Morena” la esperó más adelante de la tienda, le profirió insultos y sacó una navaja tipo sevillana con la aparente intención de agredirla físicamente.
El novio de Carolina se encontraba en el lugar en ese momento e intervino oportunamente para evitar que la situación escalara y que el ataque con el arma blanca llegara a concretarse.
La denunciante describió a su compañera como una persona violenta con problemas de conducta, señalando que ya habría estado detenida anteriormente por situaciones similares de agresividad en otros contextos.
Según explicó Carolina, la tensión en el área superior de la tienda es constante, ya que “La Morena” interpreta cualquier conversación o risa entre compañeros como una burla dirigida hacia su persona.
“Uno no puede hablar ni reírse porque ella dice que uno se está burlando de ella”, expresó la joven, describiendo el ambiente hostil que enfrentan los trabajadores del área superior del establecimiento.
La situación no es nueva ni exclusiva de Carolina. Varios empleados del área han reportado el comportamiento agresivo de la compañera, pero la administración del local no ha tomado medidas correctivas hasta la fecha.
La denunciante responsabilizó directamente a la propietaria de la tienda por cualquier daño que pueda sufrir, señalando que el deber de la dueña era desvincular a la empleada conflictiva y no lo ha hecho.
Carolina indicó que “La Morena” fue contratada antes que ella y que desde que ingresó al trabajo notó que la agresora buscaba el lado débil de los empleados nuevos para luego generar conflictos.
La joven afirmó que tomó la decisión de formalizar la denuncia ante el temor de que ocurra una tragedia, especialmente luego de que su compañera le dijera que haría algo de lo que no se arrepentiría.
Carolina Mayí espera que la justicia intervenga con rapidez antes de que el conflicto laboral derive en una agresión mayor, mientras la administración de Plaza Rosa permanece sin pronunciarse sobre la situación.