Diario al Día, Republica Dominicana- Una mujer reveló que sufrió acoso y abuso por parte de un líder religioso cuando tenía apenas 13 años, en hechos ocurridos hace casi una década.

Melanie, ahora adulta, explicó que acudió a la iglesia buscando ayuda porque enfrentaba abuso sexual en su hogar por parte de su padrastro.

El pastor, a quien consideraba una figura paterna, comenzó a manipularla emocionalmente diciéndole que se había enamorado de ella tras un simple saludo.

Según su relato, el líder religioso la puso en contra de su madre y le aseguró que dejaría a su esposa para estar con ella.

Durante aproximadamente un año, el hombre la besó y tocó inapropiadamente en múltiples ocasiones, incluso dentro de su propia casa y en instalaciones de la iglesia.

Una amiga presenció uno de los besos, lo que destapó parcialmente la situación en ese momento ante algunos miembros de la congregación.

El pastor se quitaba su anillo de matrimonio frente a la menor y le prometía un futuro juntos, aprovechándose de su vulnerabilidad emocional.

Melanie permaneció en silencio durante años después de que él le pidiera perdón y prometiera cambiar, aunque nunca la penetró sexualmente.

Recientemente descubrió que el mismo hombre habría abusado de al menos cuatro jóvenes más, algunas de ellas también menores de edad en ese entonces.

Una víctima reciente es sobrina de la esposa del pastor y enfrenta presión familiar para mantener silencio y proteger la reputación de la iglesia.

Según Melanie, este pastor le dijo a una joven que tenía un espíritu de homosexualidad y que penetrarla sexualmente la liberaría de eso.

Para convencerla, el religioso mencionó el caso de Melanie como ejemplo, lo que llevó a la familia de la nueva víctima a contactarla.

El hijo del pastor se reunió con Melanie hace pocos días pidiéndole que no expusiera públicamente a su padre ni acudiera a las autoridades.

Durante ese encuentro, el joven admitió conocer la existencia de una lista de víctimas y suplicó proteger a su familia del escándalo.

Melanie mantiene grabaciones de esa conversación donde el hijo reconoce los hechos y menciona que su padre está arrepentido y ha perdido peso.

La esposa del pastor conoce la situación completa pero ha mostrado una actitud indiferente, pidiéndole a Melanie que olvide y perdone sin rencor.

Varios miembros ya abandonaron la congregación tras enterarse vagamente de los hechos, aunque el pastor no ha dado detalles públicos de sus acciones.

La iglesia actualmente cuenta con aproximadamente 30 miembros, muchos de ellos jóvenes que podrían estar en situación de riesgo según la denunciante.

Melanie decidió romper el silencio al enterarse de que los abusos continúan actualmente con otras jóvenes en la misma congregación religiosa.

Expresó que como madre de una hija, no puede permanecer callada sabiendo que otras niñas están pasando por experiencias similares a las suyas.

El caso revela un patrón de manipulación religiosa y abuso de autoridad que se habría extendido por casi una década sin consecuencias legales.

La víctima indicó que otras personas notaron el comportamiento inapropiado del pastor hacia ella, pero nadie intervino para detener los abusos en ese momento.

Melanie enfatizó que su denuncia no busca atacar la fe religiosa, sino responsabilizar a una persona específica por sus acciones contra menores de edad.